miércoles, noviembre 04, 2009

Un reflejo


Hace tiempo que no me sentía así. Tengo mucha pena, mucho miedo. No quiero quedarme sola, no quiero perder a los que amo. Hace días que tengo un mal presentimiento y cada día que pasa voy confirmando mis dudas. Es tan difícil sentirse así, porque la esperanza me abandona, porque las ventanas de la habitación se van cerrando. Y no hay soluciones, lamentablemente para esto no. Porque va más allá de querer o de poder, me siento impotente, no puedo hacer nada.


Añoro esos días en que todo estaba bien, donde éramos realmente felices. Podía darme el lujo de patalear por lo que no me gustaba, de llorar, de ser consentida. Ahora no puedo, porque eso traería problemas. Y no significa que quiera hacerlo, pero me gustaría tener la certeza de que si puedo.


Antes sentía miedo de dormir con la luz apagada, pero eso lo solucionaba mi hermana dejando encendida la lámpara. Tenía miedo a que asaltaran mi casa cuando me quedaba sola en la noche, lo solucionaba desvelándome viendo series, hasta que el amanecer me daba la seguridad. Pero qué puedo hacer ante el miedo de perder lo que amo?, nada, no puedo hacer nada.

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